MARIKO CONTRA EL MILIKO

Contra la brutalidad policial y la militarización de la vida

Para la Colectiva Libertaria Severas Flores es muy importante este 24 de febrero y todos los días del año, el reconocimiento de las luchas que se han dado como respuesta a la violencia por parte de la POLICIA y del ESMAD.

Luchas que representan el esfuerzo de diferentes organizaciones y voluntades por visibilizar y no olvidar a las víctimas, es por esto que nos unimos a las intenciones que buscan seguir denunciando los atropellos perpetuados por la policía como institución (que en su afán de control vulnera cuerpos y comunidades) destacando en cuestión de brutalidad el Escuadrón Móvil Antidisturbios.

Es por esto que nos manifestamos, para exigir que sea desmontado dicho escuadrón, pues reconocemos como urgente dado el historial de violaciones al derecho a la protesta y a la libertad de expresión, abusos que han cometido por medio del uso excesivo de fuerza que imprimen a las personas en manifestaciones, disturbios y desalojos.

El ESMAD ha cometido graves violaciones a los derechos humanos a la hora de reprimir la protesta ciudadana como es el caso del paro nacional del 2013 cuando el presidente de la República, Juan Manuel Santos, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón y el director general de la Policía, Rodolfo Palomino autorizaron reprimir cualquier intento de bloqueo de vías, lo que desemboco en abusos que quedaron registrados en el primer informe de agresiones de la fuerza pública contra la población civil en Boyacá a finales de agosto de ese año, ataques perpetrados contra la población civil en el marco del paro agrario dentro de los que se cuentan detenciones arbitrarias, amenazas, agresiones sexuales (incluso un empalamiento a un joven estudiante universitario en el sector de La Germania), torturas, tentativas de homicidio, actos de vandalismo, intimidación e infiltración en las manifestaciones.

Nos cansamos de las películas donde hay “buenos” que nunca mueren, asesinando “malos” sin rostro al son de un tema heroico.

Nos cansamos de la hipocresía de castigar al que hace bullying en el colegio y justificar que una pandilla tome decisiones arbitrarias por medio de la fuerza bajo el nombre de “policía”.

No queremos más cuerpos insensibles, crueles y asesinos que intenten encajar en la categoría de “hombre”.

No son casos aislados, no hay personas incorruptibles, es el estado, el sistema capitalista, racista, especista, patriarcal y sus estructuras, las que nos envenenan desde la infancia.

Por esto pedimos el desmonte del ESMAD, que no exista un servicio militar obligatorio (y quizá con tono utópico, que deje existir cualquier forma de servicio militar) y que además se cuestione en todos los espacios posibles la construcción de “hombre”, el autoritarismo y todos los sistemas que permiten opresores y oprimidas.

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